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Tratamientos de la madera |
La durabilidad de la madera, incluso de las más
resistentes, no impide por sí sola el deterioro causado por agentes bióticos o
atmosféricos.
Las pérdidas
económicas se cifran en gran número de millones de pesetas, además de los peligros
derivados de la falta de resistencia mecánica, causada por el ataque de insectos a la
madera de sustentación puesta en obra, tal como pilares, vigas, soliverías, etc...
Estas circunstancias
pueden evitarse con la aplicación de un determinado producto y sistema.
La madera tratada
adquiere un factor de durabilidad que la hace altamente competitiva con respecto al resto
de materiales industriales, por su innumerable cantidad de prestaciones, además de su
noble presencia.
La madera es un
material muy utilizado en la construcción de edificios, suelos y muebles; que ofrece
muchas ventajas con respecto a otros materiales de construcción, pero al ser de origen
natural está expuesto a ser atacado por varios factores.
Externos:
humedad, fuego, insolación y cambios bruscos de temperatura.
Biológicos:
insectos y hongos xilófagos (que se alimentan de madera).
Existen muchas
especies de insectos xilófagos siendo los más comunes en esta zona: carcoma, polilla,
Hilotrupes, termitas, etc...
Los
daños que causan los insectos son débiles al principio, pero cuando no se realiza
ningún tipo de tratamiento pueden destruir la madera hasta el punto de provocar la caída
de los edificios.
Hay que distinguir dos
formas de ataque en función de los insectos causantes:
Termitas: Son de aspecto parecido a las hormigas y tienen
sus nidos bajo tierra; entran en la madera de las casas que se encuentran en contacto con
la tierra. Una vez dentro de la estructura van comiendo la madera, haciendo galerías,
hasta conseguir destruir toda la madera. Su presencia de detecta en primavera. (se pueden
confundir con hormigas con alas).
Carcoma y otros insectos: A diferencia de las termitas no
construyen nidos, sino que ponen los huevos en las grietas de la madera y la larva (gusano
blanco) es la que va comiendo el interior de las vigas y muebles. Cuando se hacen adultos
salen al exterior a través de unos agujeros que perforan la madera. Esta salida se
produce durante la primavera-verano.
¿Cómo sabemos si la madera está atacada? Tendremos que
observar alguna de estas señales; agujeros, serrín, ruidos dentro de la madera, suelos
hundidos, insectos muertos junto a las ventanas, etc...
Cuando
detectemos este problema es necesario realizar un tratamiento curativo preventivo de toda
la madera. El tratamiento debe ser realizado por una empresa especializada que demuestre
su experiencia y ofrezca garantías (suelen ser caros).
Treser cuenta con una gran experiencia en este
tipo de trabajos, habiendo tratado numerosos Conventos, Iglesias, Museos, Caseríos, Casas
de agroturismo, etc...
Para
más información envíanos un E-mail

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